barraycoa

«El nacionalismo es una neurosis tóxica que se transmite con facilidad». El sociólogo Javier Barraycoa aborda con humor una virtual Cataluña independiente en su novela «El último catalán».

avier Barraycoa (Barcelona, 1963) da el salto a la novela. Conocido por sus ensayos sobre el nacionalismo, este sociólogo recrea en «El último catalán» (Editorial Stella Maris) una Cataluña independiente en el año 2083. Por ella transitan personajes delirantes porque, según el autor, ahora más que nunca es necesario abordar el proceso secesionista que tiene lugar en Cataluña con humor. 

Sobre su cambio de registro, explica que «el nacionalismo catalán ha abandonado el campo de la racionalidad y el debate académico. La novela, especialmente si es satírica, es un reto para cambiar de registro y proponerse abordar el mismo tema desde una perspectiva muy diferente», explica el escrito. En su opinión, «es un reto intelectual del mismo calibre que el ensayo político. Pero tiene unas ventajas indudables: tratar el tema con humor e ironía. Tras dos ensayos sobre la mitología nacionalista, un editor me propuso una auténtica revolución: plantear desde la Distopía satírica lo que sería una Cataluña independiente».

«El nacionalismo es una neurosis tóxica que se transmite con facilidad»
La novela de Barraycoa

Pero ¿realmente hay cabida para la sátira en el contexto político actual? Barraycoa lo tiene claro: «Hoy más que nunca. Cuando la lógica deja de imperar en las propuestas polìticas y el empecinamiento impide querer oír argumentos de tus oponentes, entonces el humor es la última arma política. Siempre he dicho que hubo un tiempo en que los catalanes supimos reírnos de nosotros mismos. Incluso entre los catalanistas surgían literatos y periodistas capaces de parodiarse».

 

En su opinión, «el nacionalismo actual es un metarrelato por definición dramático y censura la risa. En Cataluña, necesitábamos abrir una ventana para que entrar aire fresco y desdramatizar el nacionalismo. Esta es una de las intenciones de la novela: una terapia de emergencia que necesitamos todos los catalanes y el resto de españoles. El nacionalismo es una neurosis tóxica que se transmite con facilidad»

Según el escritor, en el proyecto de Artur Mas hay dosis de realidad y de ficción. «En él (tanto el proyecto como el personaje) todo está mezclado. Este es precisamente uno de los problemas del nacionalismo en general y de Artur Mas en particular: ya son incapaces de distinguir la realidad de lo imaginario, lo verdadero de lo falso. Hannah Arendt decía que esta era una de las condiciones de los nuevos totalitarismos. Más en la medida que pretende acercarnos a su sueño utópico, o su pesadilla mental, va alejando a los catalanes de la realidad. Me atrevo a decir que nunca Cataluña ha estado tan descatalanizada e irreconocible. El nacionalismo mata las naciones que pretende redimir».

Advierte al lector de que alguno de los pasajes delirantes de su novela pueden convertirse en realidad. «El lector se reirá a cajas destempladas por las situaciones irónicas y los personajes estrafalarios que van a apreciendo a lo largo de la novela –submarinos nucleares chinos en el puerto de Barcelona, llamados Jordi Pujol I, Rafael de Casanovas o Pau Claris, no se aleja de la propuesta que hizo un analista en televisión para protejer la Cataluña independiente–».

La Cataluña central dominada por banderas separatistas, en la novela se transforma en una marea de banderas verdiblancas «pues la población musulmana ya es mayoría y esos son los colores del islam. Por lo tanto la Cataluña profunda parecerá un semillero de aficionados del Betis, etcétera, etcétera. Aunque la sátira juega con la hipérbole, se sustenta en algo de realidad».

El héroe de esta novela, el entrañable José Claramunt, es un payés de un pueblo perdido en los Pirineos que simboliza la resistencia a un dominante Estado catalán independiente. Barraycoa lamenta que, en la actualidad «hay menos Casademunts de los que quisiéramos» pues «el nacionalismo ha secularizado, desnaturalizado y casi, me atrevería a decir, animalizado a buena parte de la payesía catalana. Conozco una hija de una de las Masías catalanas que se parecen mucho a la familia del protagonista. Un día en una clase de magisterio le preguntaron qué música escuchaba en su Masía; y contestó con toda naturalidad: “marchas militares”». Pero está convencido de que esos catalanes como Casademunt existen y son «catalanes de pura cepa que se encuentran absolutamente descolocadon en una República Catalana Independiente, de la que no pueden sentirse partícipe, porque ya no es la Cataluña que mamamaron de sus padres y abuelos».

La novela será presentada el próximo 3 de diciembre en el hotel Atenea en un acto presentado por Pablo Planas, coautor de «La familia Pujol corporation».

Fuente ABC.es

Criticón Digital