Fray Josepho

Trasteando por esa prensa del demonio, me he encontrado con dos fenómenos de la lírica política, Fray Josepho y Monsieur de Sans-Foy, y no me he resistido a copiarles un ápice de sus grandes obras de arte literarias. Les pido perdón por el atrevimiento, pero la tentación era irresistible. Que sirva de homenaje a tan grandes articulistas, escritores ante los cuales Quevedo se hubiese destocado. ¡Va por vosotros, Maestros!

Que Pablo Iglesias está cansado no es un secreto. Se le nota. Incluso hay quien dice que esto va más allá de un bajón físico tras la campaña de las elecciones catalanas. Que quizá Pablemos esté harto de ser líder. Y crecen los rumores de que Íñigo Errejón podría relevarlo al frente de Podemos.

El caso es que nuestros poetas hoy toman la voz de Errejón y de Iglesias, y analizan desde dentro las circunstancias anímicas de ambos.

Lean, lean.

HABLA ÍÑIGO ERREJÓN

por Fray Josepho

HABLA ÍÑIGO ERREJÓN

por Fray Josepho

HABLA PABLO IGLESIAS
por Monsieur de Sans-Foy

 

 

 Yo quiero mucho a Pablo, pues somos uña y carne:

si él es Capitán Trueno, yo soy su fiel Crispín;

si yo hago de Verstrynge, él es Fraga Iribarne;

y si es Roberto Alcázar, yo ejerzo de Pedrín.

 

Pero es que ya está exhausto (te digo en confianza).

Pero es que ya no puede tirar con el estrés.

En serio. Debería volver a la enseñanza.

Dejarse de política, más antes que después.

 

Yo soy de pura fibra. Yo nunca me destemplo.

Ha sido el puto amo. Ha sido el gran caudillo.

Indiscutible líder en el Politburó.

Pero es que ya no puede. Movamos el banquillo.

 

Que ya ha llegado el tiempo de consagrarme yo.

Yo tengo don de mando y aliento de adalid.

¡Y soy un hombre ubicuo, capaz de, por ejemplo, 

tener el curro en Málaga y estar aquí en Madrid!

Estoy cansado y harto y aburrido

de ser un pijoprogre sin cartera,

y de esta gilibarba guerrillera

que exige el protocolo del Partido.

 

Estoy cansado y harto y muy jodido

de ver cómo ese cursi de Rivera

–mecagüen su preciosa calavera–

me da sopas a mí, ¡con lo que he sido!

 

Lo cierto es que hace tiempo que no arraso.

El tonto de Errejón, ese jumento,

pretende que ha llegado su momento.

 

No calla, con que debo darle paso.

El pobre desgraciado ve visiones...

¿Ceder yo la poltrona? ¡Los cojones!

 

 

 

Criticón Digital