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Los equipos españoles jugarán el partido de ida fuera de casa una eliminatoria que se disputará a partir del 17 de febrero.

El sorteo de los octavos de final de la Liga de Campeones ha deparado suerte dispar para los equipos españoles. El Real Madrid se cruzará con el Schalke 04, rival con el que también se encontró la pasada temporada. En la misma situación está el FC Barcelona, que volverá a verse las caras con el Manchester City. Más sencillo será para el Atlético, que se verá las caras con el el Bayer Leverkusen.

El cuadro azulgrana no ha tenido suerte. Había tres rivales a evitar. El París Saint Germain, el Juventus y el Manchester City. De los primeros ya se libraron antes del inicio del sorteo. Coincidieron en el grupo y no era posible repetir enfrentamientos.

Sin embargo, el club azulgrana, no se alió con la fortuna. Txiki Begiristain y Andoni Zubizarreta, enviados del club azulgrana al sorteo, no pudieron celebrar un emparejamiento fácil. El Barcelona vive un momento de dudas y lo que menos necesitaba era un rival de los más fuertes para intentar alcanzar los cuartos de final.

Begiristain conoce perfectamente al City. No hace mucho ostentó el cargo de director de fútbol del club inglés. Un par de años después de su nombramiento, en agosto de 2012, volverá con el Barcelona al Etihad Stadium.

No será una eliminatoria fácil. El equipo de Luis Enrique tendrá que cambiar mucho para intentar dejar por el camino a uno de los "cocos" de los octavos de final. Su empate sin goles en el Coliseum Alfonso Pérez ante el Getafe y las 22 alineaciones diferentes que ha presentado el técnico asturiano, evidencian que el cuadro azulgrana no ha hecho los deberes en el primer tramo del curso.

Pero el City, que ya fue eliminado en octavos por el Barcelona en 2013, tampoco ha hecho sus deberes. Como el Barcelona, peca de ser un equipo que en estos momentos tiene individualidades y muy poco colectivo. Además, Yaya Touré, uno de sus mejores jugadores, no podrá jugar el encuentro de ida por sanción. Agüero, lesionado, si no hay problemas, llegará a tiempo al choque de ida, a finales del mes de febrero.

Mejor suerte han tenido Real Madrid y Atlético. El equipo de Carlo Ancelotti vivirá un "dèjá vu" de la pasada campaña. Repetirá su eliminatoria de octavos ante el Schalke 04, al que prácticamente humilló en los dos encuentros. En la ida, ganó 3-1 y en la vuelta se dio un festín con un 1-6 escandaloso. Ahora, será al revés. El camino a la undécima empieza como el año pasado.

"Había rivales teóricamente más difíciles, pero los rivales en Alemania son difíciles. Máximo respeto", afirmó Emilio Butragueño después del sorteo. Ese respeto es indispensable en el fútbol, pero la realidad es otra. Teóricamente, el Real Madrid no debería tener problemas para pasar a la siguiente ronda.

El equipo que dirige Roberto Di Matteo es muy irregular y muy defensivo, como aquel Chelsea con el que ganó la Liga de Campeones. En la Bundesliga es capaz de alternar buenos resultados como un 0-4 al Stuttgart con derrotas inesperadas como un 1-2 frente al débil Colonia.

También viajará a Alemania el Atlético de Madrid. Repetirá los partidos de la fase de grupos de la Liga Europa del curso 2010/11, cuando empató 1-1 en los dos encuentros que disputó ante el Bayer Leverkusen.

A priori, el cuadro rojiblanco, como el Real Madrid, es también favorito, aunque el Leverkusen está un punto por encima del Schalke 04. En estos momentos, ocupa la tercera plaza de la Bundesliga y el equipo de Simeone tendrá que vigilar a nombres como Karim Bellarabi, que suma siete dianas en la Liga alemana.

Otros nombres brillan en la plantilla germana. El Atlético tendrá que estar pendiente de Lars Bender, del coreano Son Heung-Min y del turco Ömer Toprak, las figuras más relevantes de un club que aspira a superar al finalista de la pasada edición del torneo.

En Francia se iniciará otra eliminatoria de relumbrón. El París Saint Germain-Chelsea será vibrante. Se repetirá la ronda de los cuartos de final de la pasada campaña que se decantó del lado de los ingleses en dos partidos muy emocionantes.

José Mourinho intentará seguir adelante para lograr un título que desea conseguir con el Chelsea. Sus vitrinas ya lucen los trofeos que logró con el Oporto y el Inter, pero no con el conjunto londinense. Será un enfrentamiento duro, un choque de trenes con jugadores internacionales de primera línea.

Zlatan Ibrahimovic, Cesc Fabregas, Diego Costa, Eden Hazard, Lucas Moura, Marco Verratti, Edinson Cavani o Ezequiel Lavezzi, darán lustro a dos de los partidos, con permiso del Manchester City-Barcelona, más importantes de los octavos de final.

Uno de los favoritos de la competición, el Bayern de Múnich, tuvo más suerte que el campeón, el Real Madrid. El ex jugador alemán Karl- Heinz Riedle, encargado de sacar la bolas de las urnas, cogió para alivio de sus compatriotas, la del Shakhtar Donetsk.

En estos momentos, el cuadro ucraniano no está al mismo nivel del año pasado. No juega sus partidos en Donetsk por culpa del conflicto que vive su país y tiene que desplazarse hasta Lviv para disputar sus encuentros.

En sus filas se encuentra el máximo goleador de la competición, el brasileño Luiz Adriano, que suma nueve dianas en seis partidos. El Shakhtar, plagado de brasileños, está varios escalones por debajo del Bayern, que para el mes de febrero podría ir recuperando a algunos jugadores de baja por lesión como Thiago Alcántara o Javi Martínez. Aún podría ser más poderoso. El Shakhtar necesitará un milagro para repetir los cuartos que alcanzó en 2011.

Por su parte, el Juventus, uno de los rivales a evitar por todos los clubes, se verá las caras con el imprevisible Borussia Dortmund. El equipo de Jurgen Klopp no es el mismo de la temporada pasada, cuando daba miedo en Europa y marchaba con paso firme por la Bundesliga.

Por eso, la eliminatoria será algo descafeinada. Los hombres de Klopp están completando una campaña muy extraña en la que luchan todos los fines de semana por abandonar los puestos de descenso de la Liga alemana. No encuentra el rumbo y de eso se podría aprovechar el Juventus.

Los italianos también tienen lo suyo. Aunque lideran la Liga de Italia, no acaban de dar una imagen fiable. Massimiliano Allegri no consigue dar con la tecla necesaria del buen juego. Por lo menos, al contrario que el año pasado, han conseguido pasar la fase de grupos de la Liga de Campeones.

Las otras dos eliminatorias las completan el Arsenal-Mónaco, con la enésima oportunidad de Arsene Wenger de hacer algo grande en Europa y el Basilea-Oporto, que no debería suponer ninguna dificultad para el club portugués, lleno de españoles con Julen Lopetegui al frente. El verdadero camino que lleva al estadio Olímpico de Berlín, donde se disputará la final el 6 de junio, ha comenzado.

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