elecciones francia

El líder del movimiento En marche!, Emmanuel Macron, y la dirigente del Frente Nacional, Marine Le Pen, han confirmado las previsiones y han obtenido los dos primeros puestos en las elecciones presidenciales francesas, lo que les da acceso a una anómala segunda vuelta en la que no estarán ninguna de las dos grandes familias políticas.

Con más del 80 por ciento de votos escrutados –tres cuartas partes del total–, Macron figura con el 23,39por ciento de los votos, ligeramente por encima de Le Pen, que habría obtenido el 22,37 por ciento, según datos del Ministerio del Interior. 

Por su parte, el candidato de Los Republicanos, François Fillon, aparece tercero, con un 19,79 por ciento de los sufragios, mientras que en cuarta posición figura el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, líder del partido de ultraizquierda comunistoide Francia Insumisa, con un 19,23 por ciento.

 Resultado de imagen de RESULTADOS ELECCIONES FRANCESAS

La jornada de votación ha concluido sin incidentes a las 20.00 horas en grandes ciudades, una hora más tarde que en la mayoría de las localidades. Con el cierre de los colegios se ha dado luz verde también a la difusión de sondeos y resultados oficiales, así como a una cascada de reacciones.

La ley francesa establece un sistema de votación en dos vueltas, salvo que en una primera ronda alguno de los candidatos obtenga más del 50 por ciento de los votos. Las urnas volverán a abrirse el próximo 7 de mayo, ya para elegir de forma definitiva al sustituto de François Hollande en el Elíseo.

Los sondeos divulgados antes de estas elecciones situaban la opción Macron-Le Pen como la más probable de cara a dicha segunda vuelta. Si se cumplen los pronósticos, el exministro debería lograr una holgada victoria el 7 de mayo, para lo cual ya cuenta con el apoyo de sus hasta ahora rivales.

Tanto el conservador François Fillon como el socialista Benoît Hamon han pedido el voto a favor de Macron y en contra Le Pen. “No hay otra opción que votar en contra de la extrema derecha”, ha dicho Fillon, mientras que Hamon ha llamado a frenar a una “enemiga de la República” a golpe de votos.

El pase a la segunda vuelta de Macron y Le Pen deja fuera de juego a las dos familias políticas que tradicionalmente se han repartido el poder en estos últimos años: Partido Socialista y Los Republicanos –antes Unión por un Movimiento Popular (UMP)–.

Una hipotética victoria de Le Pen preocupa tanto dentro como fuera de Francia, en la medida en que sería la primera dirigente ultraderechista jefa de Estado en la UE y, además, lo sería de uno de los seis países fundadores. Su mensaje populista y antieuropeo le ha permitido reeditar el éxito logrado por su padre en 2002.

La líder del Frente Nacional ha llamado a todos los “patriotas” a votar por ella en la segunda vuelta, una “oportunidad histórica” a la que se presenta como “candidata del pueblo” y confiada de poder derrotar al “heredero” de Hollande.

Macron, por su parte, llega a la segunda vuelta a una edad insólita (39 años) y sin haber ocupado nunca un cargo electo. Su mensaje centrista ha convencido a seguidores moderados de uno y otro lado del espectro político, pero tiene entre sus principales lastres formar parte de un movimiento sin representación parlamentaria.

Criticón Digital