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'The Times' publica un supuesto plan europeo para echar a Grecia del euro tras su inminente bancarrota.

Un memorándum del Ministerio de Finanzas de Finlandia contemplaría ese plan si Grecia se queda sin dinero en efectivo antes de finales de junio. El informe contendría previsiones de que habrá que tomar "decisiones políticas muy difíciles" esta primavera. Las negociaciones entre el Gobierno griego y sus socios europeos, tensadas ante un posible ultimátum de Bruselas a Atenas, se retoman la próxima semana. El Eurogrupo quiere que Grecia complete las reformas a las que se comprometió el anterior Gobierno y Tsipras quiere mantener sus promesas.

El diario británico The Times dice haber conseguido un documento confidencial procedente del Ministerio de Finanzas de Finlandia que revelaría un plan de varios países europeos contemplando la salida de Grecia del euro y en previsión de que en apenas un mes el país heleno se declare en bancarrota si no consigue una acuerdo con los países de la Eurozona para su financiación.

Según el diario "un memorándum elaborado por el Ministerio de Finanzas de Finlandia, que está estrechamente vinculada a Alemania, ha revelado los preparativos para la salida de Grecia del euro".

En la práctica el calendario de negociaciones no da mucho más margen a GreciaEl informe contendría previsiones de que habrá que tomar "decisiones políticas muy difíciles" esta primavera, en base al supuesto de que Grecia estará en bancarrota el próximo mes. Esto ocurrirá según el memorándum si el Gobierno de Alexis Tsipras no llega a un acuerdo financiero con los países la zona euro para que se haga efectivo el pago del tercer tramo del rescate a Grecia.

La condición para eso es que Grecia complete las reformas acordadas por el anterior Gobierno con la Troika, cosa que por el momento se niega a hacer el gobierno heleno. Según la nota revelada por el The Times, fechada el 27 de marzo, el gobierno de Finlandia se estaría preparando para la posibilidad de que Grecia se quede sin dinero en efectivo antes de finales de junio.

Las negociaciones, suspendidas una semana

En paralelo, las negociaciones entre el Gobierno griego y sus socios europeos, tensadas ante un posible ultimátum de Bruselas a Atenas, se interrumpen hasta la próxima semana, cuando se retomarán para tratar de alcanzar un acuerdo previo al Eurogrupo. Las celebraciones de la Pascua ortodoxa paralizan los trabajos de los grupos técnicos que recogen en Atenas los datos específicos que sirvan para concretar las reformas que el Gobierno debe aplicar y que aún negocian ambas partes.

Tampoco hay previstas reuniones a nivel político en Bruselas y está previsto que las negociaciones se retomen el próximo martes con el fin de lograr un principio de acuerdo antes de la reunión informal que los ministros de Economía y Finanzas mantendrán en Letonia el día 24.

Con este objetivo este jueves se habló de un posible ultimátum de los países de la eurozona a Grecia para que presente nuevas medidas sobre los asuntos en que existen las mayores disensiones: finanzas, pensiones, legislación laboral y privatizaciones.

Seguimos trabajando con las otras instituciones y las autoridades griegas La Comisión Europea (CE), que forma junto al Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) las instituciones acreedores de Grecia, afirmó que agradecería si el país y sus socios europeos consiguen acercar posturas antes del Eurogrupo, pero rehusó hablar de ultimátum.

"Seguimos trabajando con las otras instituciones y las autoridades griegas. Estamos progresando y prevemos más (avances) en los próximos días y las próximas semanas", señaló al respecto el portavoz comunitario Margaritis Schinas en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea (CE).

De no existir tal llamada de atención, en la práctica el calendario de negociaciones no da mucho más margen a Grecia, pues según el acuerdo del 20 de febrero con el Eurogrupo estaba previsto que el Gobierno del primer ministro griego, Alexis Tsipras, acordase con las instituciones un listado de reformas específicas a finales de abril.

Restando las festividades de la Pascua ortodoxa, que finaliza el lunes próximo, y la reunión de primavera del FMI, que congregará a todos los representantes de las instituciones en Washington del 17 al 19 de abril, quedan apenas seis días de trabajo.

Cuatro obstáculos

En este escenario los principales escollos para que las conversaciones avancen se centran en cuatro ámbitos.

Diferencias de presupuesto financiero. En el terreno financiero, habría desacuerdo sobre las previsiones de gastos e ingresos del Estado, pues los representantes de las instituciones considerarían que las estimaciones del Ejecutivo heleno respecto a la recaudación serían demasiado optimistas.

Pagas extraordinarias y revalorización de pensiones. En cuanto a las pensiones, los acreedores no verían con buenos ojos la intención del Gobierno de restaurar la paga extraordinaria para las pensiones inferiores a 700 euros y su negativa a establecer una meta de déficit cero en las arcas de las pensiones complementarias, como exigía la antigua troika.

Despido libre. En materia laboral, el Ejecutivo tampoco estaría dispuesto a aceptar la liberalización completa del despido en el sector privado.

Privatizaciones y leyes laborales. Sobre las privatizaciones, Atenas plantea un modelo distinto al del Ejecutivo anterior en que el Estado mantenga una participación mayoritaria, con el objetivo de garantizar el respeto de las leyes laborales y medioambientales.

El Ejecutivo de Tsipras ha insistido en que no aplicará ninguna medida que pueda agravar la recesión como el recorte de salarios y pensiones y los despidos de empleados públicos.

En su lugar, las reformas priorizan la lucha contra la evasión fiscal, para lo que ya ha aprobado una amnistía fiscal que ha resultado en 147 millones de euros en ingresos y una ley que permite devolver a plazos las deudas con Hacienda y la Seguridad Social, y contra la corrupción y el contrabando de combustible y tabaco.

Lograr un acuerdo con los socios permitiría a Atenas recibir los 7.200 millones de euros que quedan pendientes del segundo rescate así como los 1.900 millones que reclama al BCE por el rendimiento de los bonos helenos, lo que supondría un alivio para sus acuciantes problemas de liquidez.

Desde el Gobierno se respira optimismo como mostró el ministro de Estado encargado de la coordinación del trabajo gubernamental, Alekos Flaburaris, quien dijo que "el día 24 habrá 100 % un acuerdo", aunque precisó que los prestamistas mantienen una línea dura.

"Seguro que van a pagar (los socios europeos). No es posible destrozar la eurozona porque alguien o algunos quieran aumentar el IVA de Mykonos y Santorini", aseguró en alusión al aumento de este impuesto que las islas tienen reducido.

Criticón Digital