sin pan

La crisis económica y alimentaria que sufre Venezuela está al límite. El país de Maduro está a punto de quedarse sin un producto tan básico como es el pan.

Según recoge El Mundo, las panaderías han recortado su producción de pan, ante el peligro de quedarse sin existencias por la falta de trigo. Cinco molinos de los doce que hay en el país están paralizados debido a la escasez de esta materia prima importada que sólo puede importar el Estado.

La patronal Fetraharina lleva semanas avisando de que sólo hay existencias hasta final de mes. La situación ha llegado al punto de que muchas fábricas de galletas se han visto obligadas a parar sus máquinas.

Este es el futuro que nos espera en España con un gobierno manejado por Podemos. Agravado por la inexistencia de petróleo en nuestro país.

Maduro anunció el pasado lunes la destitución de Luis Salas como ministro de Economía, sólo 40 días después de su entrada en el cargo. El presidente venezolano no ofreció explicaciones de la decisión aunque sí habló de "situaciones de carácter familiar.

El nombramiento de Salas fue polémico porque el profesor era visto como parte del ala radical del chavismo, que considera que para solucionar la crisis económica el gobierno debe profundizar los controles y el intervencionismo. Por tanto, su destitución podría verse como un posible viraje hacia la apertura en la política económica de Maduro.

La gran apuesta de Nicolás Maduro para combatir la terrible crisis que devora a Venezuela sólo ha durado 39 días al frente de la vicepresidencia económica. Luis Salas, cuyo único bagaje es su cercanía al asesor español Alfredo Serrano, fue destituido sin pena ni gloria política, la misma de la que hizo gala durante uno de los ejercicios más cortos de la historia del país.

El nuevo cambio de rumbo, que revela una "total improvisación", según Jorge Roig, expresidente de Fedecámaras, se produce en el peor momento económico posible. La escasez de alimentos y el desabastecimiento de medicinas forman parte de una cotidianidad a todas luces desalentadora. 

"Ahora (Salas) cumplirá otras actividades de equipos económicos directamente relacionadas conmigo", informó el lunes el primer mandatario con una justificación muy revolucionaria, que adujo "razones personales" del destituido. El reemplazo del fundamentalista Salas, de 39 años, es Miguel Pérez Abad, actual ministro de Industria, empresario y uno de los representantes del sector más pragmático de la Revolución bolivariana.

El fiasco para los más radicales del proceso chavista deja también en mal lugar a Serrano, economista cercano a Podemos y defensor de las tesis del partido morado en América Latina. Fue su poderosa influencia sobre el "hijo de Chávez" la que determinó el nombramiento de un sociólogo desconocido, defensor de las tesis retóricas de la "guerra económica" y autor de una frase que le acompañó durante cinco semanas: "La inflación no existe en la vida real y es un correlato económico del fascismo político".

Una explicación tenebrosa para un país que sufre a diario la subida de los precios. Venezuela lidera el ranking mundial de la inflación: en 2015 se situó entre el 141% oficial y el 250% extraoficial. Fuentes del Banco Central de Venezuela elevaron al 30% la inflación de enero.

"No es de presidentes improvisar designaciones de incompetentes ante una situación tan delicada y urgente como la que azota a Venezuela", se quejó Víctor Álvarez, exministro económico con Hugo Chávez. "Quienes favorecen a los corruptos son ideólogos equivocados, como Luis Salas o (Alfredo) Serrano, todos esos charlatanes", disparó Felipe Pérez Martí, economista y ex ministro de Planificación y Desarrollo con el "comandante supremo".

El país exige acción al presidente, que hoy desvelará su 'paquetazo económico', tantas veces anunciado y tantas veces paralizado. El plan contempla en principio subidas en el precio de la gasolina, ajustes en el sistema de control de cambios y aumento en los precios. Salas y Serrano son defensores de los controles que han llevado al país hasta su actual deriva económica.

"El nombramiento de Pérez Abad es señal positiva, aunque no suficiente. Hostilizar y amenazar al sector privado y demorar decisiones racionales para atender la crisis también son señales... Y muy negativas", enfatizó Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.

"Maduro va a la deriva, esto es el caos en el gobierno", destacó José Guerra, diputado de la Unidad Democrática y su ministro de economía en la sombra. Salas es el segundo caído en desgracia pese a que el nuevo gabinete de Maduro fue hecho público el 7 de enero. Emma Ortega, titular del polémico Ministerio de Agricultura Urbana, sólo aguantó en el cargo dos semanas. La veterana luchadora social fue sustituida por otra socióloga, Lorena Fréitez, que forma parte del grupo de Serrano y Salas y que anteriormente había trabajado con Juan Carlos Monedero, ideólogo de Podemos, en el Frente Francisco de Miranda.

Por otra parte, el ejecutivo venezolano ha vuelto a la carga en su lucha contra la corrupción, algo que sucede de forma cíclica. Esta vez el punto de mira está situados sobre la red de Abastos Bicentenarios, supermercados públicos subvencionados. "Hoy arrancó con nuevos brío, con nuevas fuerzas, la operación Ataque al Gorgojo y ahí están más de 55 detenidos", anunció el primer mandatario.

El gorgojo es un insecto pequeño que devora el arroz, de ahí el símil de combate contra una plaga dañina.

"Allí están tras las rejas, para ser enjuiciados aquellos que han burlado la confianza pública, la responsabilidad que se les dio, no tienen excusas", enfatizó Maduro. Entre los detenidos se encuentran varios responsables de esta cadena pública, que había recibido críticas y acusaciones de ciudadanos por connivencia con los famosos "bachaqueros", personas que compran a precios regulados para venderlos posteriormente a precios muy altos.

"Gorgojo aquí, gorgojo allá, donde estén los gorgojos hay que caerles encima" remachó el presidente. El Servicio de Inteligencia Bolivariano es el encargado del operativo, que todavía continúa.

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