presidente checo

Miloš Zeman, el líder socialdemócrata checo y presidente de Chequia agita la bandera contra los inmigrantes.

Su retórica anti-musulmana y sus críticas a la UE le han ganado elogios en su país y en países vecinos, pero genera interrogantes en el resto de Europa.

Su mensaje contrario a la inmigración llama la atención, ya que se trata de un político del partido socialdemócrata y excomunista.

El presidente de la República Checa, Milos Zeman, pidió expulsar a todos los inmigrantes a “regiones vacías” del norte de África o a “islas griegas deshabitadas”, en declaraciones publicadas este domingo por la web de Financial Times.

“Por supuesto que distingo la crueldad de las guerras civiles en Siria, Irak y otros lugares, pero no estamos hablando de esas personas, sino de inmigrantes económicos”, subrayó el político checo.

Zeman calificó de “fracaso absoluto” la cultura de puertas abiertas de la canciller alemana, Angela Merkel, aunque subrayó que no tiene nada en contra de inmigrantes de Ucrania o Rusia. “Estoy exclusivamente en contra de los emigrantes islámicos, porque su cultura es absolutamente incompatible (con la nuestra)”, dijo el político nacionalista conservador.

Hace unos días, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, abogó por que más de un millón de refugiados sean expulsados de Europa y alojados en grandes campamentos situados fuera del territorio de la Unión Europea (UE).

“Todos los que vinieron ilegalmente deben ser recogidos y expulsados, no a otros países (de la UE) sino hacia regiones fuera de la UE”, por ejemplo “una isla o un tramo de la costa norteafricana”, dijo Orban.

El año pasado, Hungría se convirtió en el primer país de la UE en construir un muro fronterizo para impedir la entrada de migrantes y solicitantes de asilo, muchos de ellos procedentes de Siria e Irak, ejemplo que siguieron otros países.

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