Cientos de miles de personas, más de un millón según algunas fuentes, abarrotan el recorrido desde primera hora de la mañana: cánticos de "Viva España y viva Cataluña" y "No estáis solos". 

Mientras tanto Pablo Iglesias huye de Barcelona para evitar coincidir con la marcha por la democracia y la unidad de España. ¡Cobarde traidor!

La movilización de un millón de personas ha cogido a los naz¡catalanistas con el pie cambiado. Si la fuga de empresas fue un gancho al mentón, la manifestación ha sido un directo al hígado que los ha noqueado.

Lo de las empresas no entraba en sus planes, lo del millón de manifestantes no lo imaginaban ni en la peor de sus pesadillas. Saben que no pueden seguir adelante, que hay millones de catalanes dispuestos a tomar las calles que creían de su exclusiva propiedad y a enfrentarse a los naz¡s separatistas.

Al "prusés" le han explotado varios misiles bajo la línea de flotación y no tardará en hundirse.

 Un millón de personas se han manifiestaado desde la plaza Urquinaona y hasta la estación de Francia, entre banderas españolas, catalanas y europeas bajo el lema “¡Basta! Recuperemos la sensatez”.

La manifestación, a la que han acudido políticos del PP -Dolors Montserrat, Rafael Hernando, Javier Arenas, Pablo Casado, Enric Millo, Andrea Levy, Xavier García Albiol o Cristina Cifuentes-, de Ciudadanos -Albert Rivera, Inés Arrimadas, José Manuel Villegas o Begoña Villacís- y del PSC -Salvador Illa, Josep Borrell o Celestino Corbacho-, se celebra a dos días de que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, comparezca en el Parlament con una declaración de independencia sobre la mesa.

Al término de marcha, el manifiesto de Societat Civil Catalana ha pedido acabar con la “marginación” de los catalanes no nacionalistas, así como con la “confrontación”, la “confusión” y el “dolor” que asegura que vive la población de Cataluña con motivo del 1-O.

“Ningún actor político debe obviar que los catalanes no nacionalistas formamos parte del paisaje y que somos también sociedad catalana. Se acabó la marginación, tenemos derecho a ser escuchados y a ser tenidos en cuenta”, reza el manifiesto.

El texto, leído inicialmente en castellano por el vicepresidente de SCC, Álex Ramos, hace un llamamiento al “sentido común” y resalta la “voluntad decidida de poner fin a un proceso” que ha “sumido” a los catalanes “en la confrontación, la confusión, el dolor y la desesperanza”.

“Los riesgos del proceso independentista que venimos advirtiendo desde hace años han alcanzado su máxima visibilidad: los nacionalistas han llegado hasta el mismo borde del precipicio y ahora quieren lanzar a la sociedad catalana al vacío”, añade.

Los autores del manifiesto acusan a los impulsores de este proceso de “vulnerar el sistema de derechos y libertades”, de “instrumentalizar las instituciones al servicio de sus objetivos” y de “quebrar la convivencia”.

Como resultado de todo esto, han citado las “discusiones continuas en las familias y entre amigos”, la “fuga” de empresas y la existencia de “menores enfrentados en las aulas por cuestiones que en realidad son incapaces de comprender”.

“Hay tensión social y para muchos es difícilmente soportable. Independentistas y no nacionalistas nos miramos con recelo. Hoy somos una sociedad dividida y debemos asumir que tenemos que empezar urgentemente a tender puentes. Por nosotros no quedará”, sostienen.

El exfiscal superior de Justicia de Cataluña Carlos Jiménez Villarejo, que fue eurodiputado de Podemos, ha relevado a Álex Ramos en la lectura en castellano del manifiesto, que ha sido leído en catalán y en dos versiones reducidas en inglés y francés.

Para SCC, la manifestación de hoy, celebrada bajo el lema ‘¡Basta! Recuperemos la sensatez’, “marcará un antes y un después”, al haber congregado a “cientos de miles de personas, de Cataluña y del resto de España” y haber hecho “visibles” a los no nacionalistas.

“Oirán nuestra voz, no van a tener otro remedio, porque ya no nos vamos a callar más”, han señalado en el manifiesto, donde se han mostrado “orgullosos” de su “condición de españoles y europeos”.

Los autores del texto han asegurado que no son “excluyentes” y han expresado su voluntad de “convivir con los conciudadanos nacionalistas”, al tiempo que han pedido a las instituciones catalanas que “asuman” la “pluralidad interna” de Cataluña.

“Nuestra mano está tendida. Somos personas de ley, dispuestas a escuchar, a atender y a hablar. Eso sí, dentro del marco de convivencia que nos hemos dado los catalanes en Cataluña, España y la Unión Europea”, han resaltado.

Por otro lado, han señalado que “vivir al margen de la ley tiene amargas consecuencias”, como aseguran que han podido comprobar en la última semanas.

Además, han pedido la “colaboración” de los españoles y de “todos los europeos” para evitar el “aislacionismo”, la “marginalidad” y la “pobreza” a la que consideran que les llevarán los nacionalistas, ya que han alegado que sus “problemas” son “compartidos”.

Los autores del manifiesto se han definido como personas “de sensibilidades políticas muy diversas” unidas por sus “ansias de paz y de libertad”.

“Esta manifestación ha dejado claro que no estamos solos y en estas semanas, tan complicadas y agitadas, lo agradecemos especialmente. Nos conforta sentir el calor solidario de nuestros compatriotas”, han añadido.

Al término del texto, han expresado su deseo de contar con más personas para que suene “más fuerte” su “sí a la convivencia, sí a Cataluña, sí a España y sí a la Unión Europea”.

“Visca Catalunya, visca Espanya, visca Europa”, han concluido.

La multitudinaria manifestación ha reunido a dirigentes de PP, de Cs y del PSC entre los miles de participantes. Del PP destaca la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat; el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes; el líder en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández; los dirigentes Javier Arenas y Andrea Levy, y el expresidente de Baleares José Ramón Bauzá.

Entre los miembros de Cs sobresalen su presidente, Albert Rivera; la líder en Cataluña y portavoz del partido, Inés Arrimadas, y los también dirigentes de la formación Fernando de Páramo, José Manuel Villegas y Carlos Carrizosa.

El máximo representante del PSC es Salvador Illa, el secretario de organización de los socialistas catalanes que, a diferencia de PP y Cs, no acude como partido, aunque la formación animó por carta a los militantes a acudir. 

Además, se ha podido ver al secretario segundo de la Mesa del Parlament, David Pérez (PSC), y, en una de las primeras filas tras la cabecera, al exministro Celestino Corbacho (PSC). 

Además, estaban el presidente el presidente de la Cámara de Comercio de España y de Freixenet, Josep Lluís Bonet; el exfiscal Carlos Jiménez Villarejo, y el presidente de SCC, Mariano Gom, junto a otros dirigentes de la entidad. 

Muchos de los participantes en la multitudinaria manifestación han saludo calurosamente a agentes del Cuerpo Nacional de Policía que se encontraban en el recorrido. 

El punto más destacado en que lo han hecho es a su paso por la Jefatura que está en la Via Laietana, la calle principal del recorrido. Al llegar a la puerta de este edificio, los manifestantes se han acercado para dar la mano e incluso abrazar y besar a los agentes que forman ante la sede de la Jefatura. 

Igualmente, durante la marcha, la gente ha ido estrechando la mano, en señal de apoyo, a los policías nacionales que se han encontrado.

 

Criticón Digital