encuesta

Encuesta 21-D: Los constitucionalistas suben tras el 155 y la prisión de Junqueras. PDeCat se hunde (10,7%) y pasa a tener los mismos votos que el PP (10,5%) y Podemos (10,4%), aunque obtiene 4 diputados más, 17 por 13,  por el perverso sistema electoral catalán que prima el voto de las zonas rurales, más proclives a los nazicatalanistas.

La ERC de Junqueras obtiene el triunfo con el 26,3% de los votos y 42 escaños. C's mejora sus resultados obteniendo el 19,6% y 27 escaños. PSOE se encarama a la tercera posición con el 13,6% y 17 escaños. La CUP se hunde con un magro 6,3% y 6 escaños.

El abanico de gobierno está abierto, Iglesias tendrá que mojarse de una vez por todas y saltar al abismo.

La semana de alta tensión judicial y política que ha vivido Cataluña no tiene precedentes en la historia reciente de nuestro país: desde la última encuesta publicada en octubre se ha sucedido la declaración de independencia, la aprobación del 155, el cese del govern, la huída de Puigdemont y el encarcelamiento de Junqueras. Este tsunami político ha movilizado a los dos bloques antagónicos que medirán sus fuerzas el próximo 21-D: el soberanismo sube un punto del 42,3% del pasado mes de octubre al actual 43,3% del voto válido. No obstante conserva los 65 escaños del pasado mes, 7 menos que los conseguidos en las elecciones de 2015, y se queda a tres de la mayoría absoluta. En el lado constitucionalista también se moviliza el electorado, pasando del 42,8% de octubre al actual 43,7%. Sus escaños pasan de 56 a 57. En número de votos, el bando secesionista pasa de 1.661.000 a 1.700.000 y el partidario de la unidad de España de 1.681.000 a 1.716.000. Tanto ahora como en octubre la suma de los partidos constitucionalistas superan (en intención de voto, no en escaños) a la de los independentistas. Mientras tanto, CSQP retrocede. Su equidistancia calculada le resta apoyos. Baja del 11,4% al 10,4%pasando de 14 a 13 diputados.

En las elecciones autonómicas de septiembre 2015, las tres fuerzas soberanistas, ERC, PDeCat y CUP, se presentaron en dos listas, una que agrupaba a ERC y PDeCat bajo la marca electoral Juntos por el Sí y una segunda solitaria de la CUP. En total sumaron 1.966.508 votos y obtuvieron 72 escaños. Hoy si se presentaran a unas elecciones autonómicas los tres por separado, que es lo más probable, sumarían 1.723.000 votos y 65 escaños. En poco más de dos años reducen su electorado en 244.000 votantes netos. Además su representación parlamentaria disminuye a 65 escaños, 3 por debajo de la mayoría absoluta. El frente independentista ha pasado de sumar el 47.8% en las elecciones de 2015 a quedar en el 43,3% en estos momentos.

Image

Era la primera vez desde el inicio de las elecciones autonómicas catalanas en 1980 que había una coalición electoral entre PDeCat (hasta entonces Convergencia Democrática de Cataluña) y ERC. El deterioro de Convergencia llevó a sus dirigentes a disolverla y crear una nueva formación, el nuevo PDeCat. Cambiaban las siglas pero los miembros eran los mismos. Pero no solo se vieron obligados a darle una mano de pintura al exterior del partido, sino que además convencieron a ERC de concurrir en una misma lista electoral.

Desde las elecciones autonómicas de 2010, las que llevó a CIU de nuevo al gobierno autonómico tras dos legislaturas de tripartito, Mas y su partido se deterioraban a marchas forzadas. En las elecciones anticipadas por Mas en 2012 CIU pasó de 62 a 50 escaños, del 38.5% al 30.7% de los votos. Cuando llegó el verano de 2015 las expectativas de voto y escaños para CIU eran ya idénticas a las de ERC. Era la primera vez desde 1980 que CIU no superaba ampliamente a su rival nacionalista de ERC. El miedo a ser superados por primera vez por los republicanos obligó a los convergentes a suplicar la alianza electoral a los republicanos.

Hoy nos encontramos ante una situación aún más dramática para el PDeCat de Mas y Puigdemont. La encuesta de NC Report para LA RAZÓN asigna a los de Puigdemont el 10,7% de los votos que les condena a pelear por la cuarta plaza con PP y CSQP. El martes día 7 se cierra el registro de coaliciones para las elecciones del 21-D. Mucha prisa deben darse los convergentes en convencer a ERC de una lista de «país».

Por otro lado los partidos constitucionalistas mejoran sus expectativas con respecto a las elecciones de 2015. De 1.608.840 votos pasarían a 1.716.000. De 52 escaños pasarían a 57. En porcentaje de voto pasan del 39,1% al 43,7%. Su crecimiento en estos dos años ha sido del 4,6%. El PP es el partido que más crece en este frente, mejora su resultado en 2,0 puntos, sube del 8,5% al 10,5%. Cs avanza 1,7 puntos al crecer del 17.9% al 19.6% del voto y finalmente el PSC sube 0.9 puntos al pasar del 12.7% al 13.6%. Populares y naranjas ganan 2 escaños cada uno y los socialistas 1

Criticón Digital