susana

No tenéis corazón.

 

Tenéis un odio atroz hacia Susana.

Decís que es perniciosa, que no es buena.

Y habéis dictado ya vuestra condena

contra esta pobre chica de Triana.

 

Os falta caridad. Piedad cristiana.

Sois seres insensibles a la pena.

Tenéis podrida el alma de gangrena,

maligna, retorcida e inhumana.

 

Sabed que son momentos muy amargos

para ella y para muchos altos cargos,

que tienen que ir haciendo las maletas.

 

¿No os duele contemplar las vidas rotas

de tantos (y de tantas) compatriotas 

sin ánimo, sin nómina y sin dietas?

Fray Josepho.

Criticón Digital