priego cuentas

En el día de hoy, tras tres años sin que la alcaldesa diera síntomas de gripe económica, ha llegado el sarampión.

La Corte de Cuentas le ha dado un ultimátum para presentar la Cuenta General de 2016 y la Cuenta General de 2017 y no ha tenido más narices que plegarse a los dictados de la Justicia.

Convocó a la Comisión Especial de Cuentas, formada por Esther Parra, Chencho y Nicolás Cano, además de la propia alcaldesa, para emitir dictamen sobre la Cuenta General de 2016 y la Cuenta General de 2017 el día 5 de marzo de 2019 a las 8,30 horas, para publicarlas y convocar un Pleno para someterlas a aprobación.

Llegamos Chenco, Isidro Guerrero y yo a las 8,30 horas al Salón de Plenos. La señora alcaldesa ha expulsado a Isidro Guerrero, concejal él, porque la reunión no era pública, él no era concejal de la comisón de cuentas  y había que cumplir la ley, la única vez que quiere cumplirla. Comenzó el sainete.

Pues ha sido un descojone, como siempre: a esta alcaldesa nuestra la tenemos que contratar para ser la payasa de las ferias este año en el Cristo, ¡nos lo vamos a pasar del copón de bien! Aunque no haya avispas.

Unas cuentas en las que en 2016 hay desvíos presupuestarios de más de 250.000 euros, en gastos e ingresos, que se ha negado a explicarlas a Nicolás Cano y a Chencho (Esther, como siempre, “SI BWANA”). Más de un 25% del presupuesto de 2016, el único aprobado en esta legislatura, que no se ha cumplido y la alcaldesa no ha querido explicar nada a los concejales. Debe ser que 250.000 euros son nada para ella. Pues no, señora, para nosotros son mucho, pero para ti van a ser una mosca cojonera durante decenas de años.

Ha mandado callar a Nicolás Cano que preguntaba por las desviaciones presupuestarias, de las que no tenía ni puta idea la señora alcaldesa, para escribir un cero o un uno debe matricularse en un máster, y ha pasado a leer las cuentas de 2017.

Nicolás y Chencho han optado por abandonar la reunión; para oír leer a la alcaldesa, que no sabe leer, mejor tomar un café calentito. La secretaria ha preguntado que si se dictaminaban a favor o en contra las cuentas antes de que se fueran, a lo que han contestado que EN CONTRA. Esther ha dicho que A FAVOR. ¡Qué mal me huele este mierdal!

Quiero también informar que no solamente hay una desviación de presupuestos en 2016 del 25%, sino que en 2017 se han gastado casi 200.000 euros más que en 2016, ¡no sé en qué! Se ha dejado de pagar en 2017 un monto de 211.618,79 euros, ya que se han gastado en 2017 1.067.778,66, en 2016 fueron 899.050,76, pero se ha ingresado casi el mismo dinero que en 2016, 907.892,73 euros; en 2016 se ingresaron 863.958,11 euros.

Concretando: El 13 de junio de 2015 (fecha de toma de posesión de Azucena) había 135.000 euros en caja.  El 31 de diciembre de 2017 no había un chavo en caja y se debían 211.000 euros. En dos años y medio se han dilapidado 350.000 euros, sin hacer ni una sola inversión, productiva o no.

Falta por contabilizar el año 2018 y la mitad del año 2019. ¿Otros 150.000 euros para completar el medio millón?

Pricenses: deberías plantearos a quién votar en las próximas elecciones. Chencho es un buen candidato, yo también, los mejores. Dos “discapacitados” que nos estamos partiendo el pecho por vosotros, ¡que lo sepáis! Otros también.

En la muy noble y leal Ciudad de Priego, a cinco de marzo del año de Nuestro Señor de dos mil y diecinueve.

Criticón Digital