1 mayo

Los trabajadores dan la espalda a Toxo y Méndez en el Primero de Mayo. Con escasa respuesta a su convocatoria, los líderes sindicales han criticado las medidas de austeridad y recortes del Gobierno de Mariano Rajoy.

Al grito de 'Así no salimos de la crisis' arrancaban en 80 ciudades españolas las celebraciones por el Día del Trabajador convocadas por los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO. El epicentro de estas marchas, como cada año, se inició en Madrid al filo de las 12 del mediodía en la madrileña plaza de Neptuno, con menos manifestantes que en un mitin callejero de Esperanza Aguirre. Ni 5.000 manifestantes se concentraron.

Después de una hora y media, en la que unos miles de personas han recorrido las calles madrileñas, el entusiasmo se ha ido desinflando a medida que la marcha llegaba a la Puerta del Sol. Una plaza que ni siquiera han logrado llenar. En el escenario montado para conmemorar el 125 aniversario del Día del Trabajo, los primeros en tomar la palabra para clausurar el acto eran los líderes de UGT y CCOO de Madrid, Carmelo Ruíz de la Hermosa y Jaime Cedrún. Con unos discursos anticuados y excesivamente largos, los asistentes, en su mayoría sindicalistas, han comenzado a abandonar esta plaza madrileña, tal y como ponían de manifiesto en las redes sociales.

Enlace permanente de imagen incrustada

Aunque parezca increíble, ahí, al fondo, está hablando Cándido Méndez 

En el momento en el que Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo tomaban la palabra, la desbandada ha sido espectacular. Tanto es así que, al filo de las dos de la tarde, cuando el líder de UGT pronunciaba el último discurso de este acto, la Puerta del Sol presentaba un aspecto similar al de cualquier festivo en la capital, es decir, una plaza con mucha gente pero lejos de estar llena, unas mil personas, tirando por lo alto.

La falta de afluencia en Sol demuestra el limitado poder de convocatoria de los sindicatos, fruto de la desafección entre los líderes sindicales y la población general debido, entre otras cosas, a la cantidad de escándalos en los que se han visto inmersos en los últimos años.

Como ya es habitual, las críticas del Primero de Mayo se han centrado en el Gobierno. Los sindicatos y los asistentes han cargado contra "las políticas de recortes y de austeridad" del Ejecutivo de Mariano Rajoy, al tiempo que han reclamado "la restauración de los derechos perdidos, de nuestro modelo social, de la educación, de la sanidad, la dependencia" y los "servicios sociales y los servicios públicos".

Según han dicho, necesitamos un cambio de actores y un cambio de políticas, por ello, no han dudado en aprovechar para pedir a los ciudadanos que voten por el cambio en las próximas elecciones municipales y autonómicas.

Las políticas que ha puesto en marcha el Gobierno de Rajoy, decía Toxo, líder de CCOO, así como la "corriente neoliberal" que en Europa "arrasa" los derechos laborales, no van a permitir la salida de la crisis: "así no se sale de la crisis digan lo que digan". "España no puede confiar en que va a salir de la recesión cuando hay millones de hogares en crisis", ha señalado Toxo.

Cándido Méndez, por su parte, ha señalado la necesidad de aumentar la inversión pública. Durante su discurso, el líder de UGT ha cargado contra el optimismo de Rajoy y contra los que "pretenden contaminarnos contra la lucha obrera". Méndez se refirió a las "listas negras" de sindicalistas de principios del siglo XX, y dijo que ahora "se están confeccionando listas negras a través de los fiscales con sentencias judiciales" con la intención de "disuadir y atemorizar" para conculcar el derecho a la huelga.

Sobre la recuperación que anuncia el Gobierno, dijo que cuando se produzca padeceremos las mismas políticas de recortes. "¿Cómo se puede hablar de recuperación económica en esta situación? ¿Qué tipo de optimismo injustificado pretende inocular el Gobierno? No se lo cree nadie. El único respaldo de su discurso es el hecho de que hay elecciones".

"Ya no vale hablar de empleo ni de cifras. ¿De qué empleos hablan?, ¿qué salarios tiene? ¿generan derechos?"... Es lo que hay que preguntarse, según dijo. A lo que contestó: "Prácticamente todas son negativas. Los empleos son volátiles, de mala calidad, no generan cotizaciones y los salarios son insignificantes". Por ello, concluyó que "hay que exigir un cambio en profundidad- Este año es el año del cambio en las políticas económicas y sociales".

El Primero de Mayo es uno de esos días en el que todos los representantes de la izquierda española y de los sindicatos quieren salir en la foto. De hecho, a la marcha de Madrid han acudido algunas formaciones políticas de la izquierda española. Entre los militantes del Partido Socialista, destacaban los candidatos a la alcaldía y a la Comunidad, Antonio Miguel Carmona y Ángel Gabilondo. Con ellos se encontraba la secretaria de empleo del PSOE, Luz Rodríguez, que ha señalado que hoy "es el día del fin del Gobierno del PP".

Por su parte, Gabilondo ha destacado que hay "600.000 personas en Madrid sin trabajo" y que hay "asalariados, pobres trabajadores pobres. Queremos una recuperación, pero una recuperación justa con salarios justos". A pocos días de que comience oficialmente la campaña electoral, Carmona ha aprovechado para anunciar un nuevo convenio para los funcionarios municipales.

De Izquierda Unida destacaba la presencia de Cayo Lara, acompañado por el candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid de su formación, Luis García Montero. En declaraciones a los periodistas antes de comenzar la marcha, Lara ha justificado su presencia porque dice que hay una "jartá de razones" para defender a la clase trabajadora.

Como ha ocurrido en otras ocasiones, al finalizar la marcha, muchos sindicalistas y trabajadores han decidido celebrar este día en un bar. Éste era el caso de Cándido Méndez, quien, tal y como ha podido saber Libre Mercado, se marchó a "tomar unas cañas" junto a otros 'compañeros', en palabras del propio dirigente de UGT.

Criticón Digital