justicia borracha

Amenazar con un "tiro en la nuca" a Rivera es un "calentón desafortunado" para el fiscal. Insólita argumentación de la Fiscalía para restar importancia a una amenaza de muerte explícita a Albert Rivera.

La apología del terrorismo, el antisemitismo y la mofa del holocausto y de las víctimas del terrorismo de Guillermo Zapata, son libertad de expresión sin "ánimo de ofender".

Soltar una ventosidad ante su pareja es "violencia de género".

Parafraseando a Pacheco, ex alcalde de Jerez, "La Justicia, en este país, es un cachondeo".

Este jueves ha tenido lugar en Barcelona un juicio en el que Albert Rivera es el principal protagonista, como víctima de amenazas de muerte, las que le lanzó a través de Facebook un individuo en 2011. En julio de ese año el entonces diputado en el Parlamento catalán, que acababa de ser padre, denunció ante los Mossos d'Esquadra la aparición en un muro de la conocida red social de una foto suya y un texto con unas declaraciones recientes, al que añadía: "¿Tardaremos mucho en pegar un tiro en la nuca de este hijo de puta?".

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Unas amenazas explícitas que para el fiscal son un simple "calentón verbal" que no supone delito alguno, sino una falta y que, además, ya habría prescrito. Así lo ha asegurado el representante del Ministerio Público en el juicio, que ha quedado visto para sentencia. Durante la vista, el acusado ha pedido perdón por primera vez por su escrito en el muro de Facebook, algo que no había hecho en casi un lustro.

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La Audiencia Nacional archivó el jueves la causa contra el concejal del Ayuntamiento de Madrid Guillermo Zapata por unos polémicos tuits que la Fiscalía consideraba constitutivos de un delito de humillación a las víctimas del terrorismo, según un auto judicial.

 

El juez Santiago Pedraz anuló la declaración de Zapata como imputado la semana próxima después de analizar el Código Penal y de que Irene Villa, que perdió las piernas en un atentado de ETA cuando tenía 12 años, escribiera al juzgado diciendo que no se había sentido herida por los tuits.

"El tweet no puede suponer la comisión de delito alguno; pues no integra ni una conducta especialmente perversa, ni se da el dolo específico, ni además ha humillado a la víctima, como así afirma Irene Villa", dijo Pedraz en un auto.

El magistrado afirma que hay miles de chistes en Internet similares a los del concejal de la plataforma Ahora Madrid y que la Audiencia Nacional no ha investigado causa alguna de este tipo.

"De perseguirse tal conducta (..), habría que hacerlo respecto de todos los que han publicado chistes en las redes sociales e Internet", añadió el juez.

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Aunque parezca mentira: “Soltar una ventosidad ante su pareja es violencia «de género»” (Juzgado de violencia ‘de Género’ nº 1 de Valencia).

El esperpento valleinclaniano planea de lleno en la crónica judicial española. O el sainete de los Álvarez Quintero recobrando vigencia en algunos juzgados nuestro país. O las políticas de género elevadas a la categoría del absurdo kafkiano. Elijan los lectores el género al que debería adscribirse la siguiente crónica. Un juzgado valenciano de Violencia sobre la Mujer ha condenado a un mes de multa a un hombre denunciado por su ex pareja por soltar una ruidosa ventosidad en el transcurso de una discusión que ambos mantenían, según confirmaron a CD fuentes judiciales.

pedos

Según consta en la denuncia presentada por la mujer, en el transcurso del diálogo su marido le dio la espalda y lanzó una ventosidad que interpretó iba dirigida a ella. Ni corta ni perezosa se presentó en el juzgado de Violencia sobre la Mujer de la capital del Turia para denunciar los hechos como constitutivos de un supuesto delito contra su dignidad. La demanda fue admitida a trámite y dio lugar a un juicio contra el marido por una supuesta falta de injurias.

En su resolución, el titular del juzgado de Violencia sobre la Mujer consideró que los hechos enjuiciados constituyen una actitud de menosprecio que lesionó la dignidad de la denunciante, además de menoscabar su autoestima y honor. El autor de la flatulencia ha sido condenado a un mes de multa.

Habrá pues que incorporar la incontinencia gaseosa en el largo catálogo de acciones punibles por las que los varones pueden ser denunciados y condenados en esta dictadura de género también llamada España.

La Justicia en España es un cachondeo

Criticón Digital