alcaldesa

Este comentario lo escribí en 2015, pero sigue de rabiosa actualidad, lo vuelvo a publicar, con alguna modificación.

Entre picos, palas y azadones, cien millones.

La alcaldesa de Priego presenta la cuenta de gastos mensuales y, emulando al Gran Capitán, sus dispendios son mayores que sus logros. Para traer un euro a Priego gasta tres euros, o más, pero no trae ninguno, aunque quizás lo que trae se lo quede, para construir su casa.

D. Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, después de las batallas de Ceriñola y Garellano, en las que aplastó a los franceses,  le presentó las cuentas al rey Fernando el Católico.

"Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados; por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados; por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla, doscientos millones de ducados; por reponer las campanas averiadas a causa del continuo repicar a victoria, ciento setenta mil ducados; por cenas y almuerzos en la piscina municipal, cuatrocientos euros, por colgajos en el ayuntamiento once mil euros, por monigotes tres mil quinientos euros, por jamones dos mil euros".

D. Fernando, una vez comprobadas las cuentas, le espetó: "General, con otra victoria tuya como éstas, pierdo el reino".

La alcaldesa contrata músicos contando con que los establecimientos beneficiados le sufraguen los gastos. 67% los establecimientos, 33% el Ayuntamiento, que pensaba sufragar con una subvención de la Diputación Provincial de Cuenca. Hasta ahí todo bien.

Resulta que, una vez comenzados "los veranos de la villa", debido a su inoperancia en distribuir justa y cabalmente los espacios públicos en la plaza´y en no hacer itinerante la música, contratada por el Ayuntamiento, se encontró con que solamente un bar estaba dispuesto a asumir su parte alícuota de gastos, un 33,3%. Los demás establecimientos, al no obtener ningún beneficio, se han negado taxativamente a pagar cualquier tasa. Hay un bar en la plaza, Bar Pernía,  que también ha colaborado, testimonialmente,  a pesar de que sus beneficios han sido casi inexistentes por el bloqueo espacial a que ha sido sometido.

Además, parece ser que, la señora alcaldesa invitaba a los músicos a cenar y desayunar con dinero del ayuntamiento, no contemplado en el presupuesto inicial de los gastos de "los veranos de la villa". Aprovechaba para, entre col y col una lechuga, cenar opíparamente con su familia y pasar de rondón alguna que otra factura de "juergas" particulares.

Resultado: Al Ayuntamiento de Priego le ha tocado apoquinar con el 70% de los gastos de "los veranos de la villa". Los ingresos han sido inexistentes.  

Resultado: Un establecimiento ha hecho el Agosto a costa de los dineros públicos. Tres establecimientos, como poco, dicen que van a cerrar porque no pueden aguantar los gastos del invierno que se avecina, al no haber podido rentabilizar el verano.

Resultado: La señora alcaldesa no cobra sueldo del Ayuntamiento, pero "amarra" lo que puede.

Se transcriben las facturas y los cargos personales de la alcaldesa.

Como se puede comprobar, la alcaldesa cobra al pueblo los viajes a Madrid para ir a la consulta médica.

 

 

La alcaldesa se traslada a Madrid todos los lunes o domingos. ¿No será su santo esposo el que se traslada de Madrid a Priego, ida y vuelta, todos los fines de semana? Lo de ir el domingo 30/8 a Madrid a la Confederación H. T. es muy raro, rarísimo, los domingos no abren. Y el lunes 31/8 estaba en Huete, mucho más raro aún, si estaba en Madrid.

La alcaldesa, en lo referente a darse homenajes con el dinero público, no se priva de nada.

Vamos a ver. Le ruego a la alcaldesa que le proponga al Pleno que le paguen un sueldo, yo votaré a favor, la veo muy necesitada. Pero que no ande con triquiñuelas "choriceriles" para conseguir unos eurillos, porque está quedando como Cagancho en Almagro y dejando el buen nombre de Priego a los pies de los caballos. A los pricenses nos importa mucho ser el hazmerreÍr de la comarca.

Aunque lo mejor que puede hacer por ella y por Priego es DIMITIR. No cuenta con la confianza de los concejales que la eligieron y seguir en el puesto es un fraude democrático.

 

 

 

 

 

 

Criticón Digital