denuncia
 SALAS, (2012), “¡Me maltrata!”, publicado en Crónicas bárbaras, 5/12/2012.

Por su interés transcribo la entrevista que ha sido publicada en https://www.facebook.com/lascuatro.esquinas.904

█ DESENCUENTROS EN EL AYUNTAMIENTO. ENTREVISTA CON NICOLÁS CANO (PP)

La alcaldesa de Priego, Azucena Redruello, firmó la semana pasada un nuevo bando en el que aseguró haber denunciado ante la Guardia Civil un comentario en el que se le decía, entre otras cosas, "que te den por ese culo tan magnífico". Además, se le acusaba de "ser violenta por naturaleza" y se le advertía que uno de sus concejales "ha jurado en arameo que no votará a favor suyo ni una resolución, sea la que sea". En el bando, la alcaldesa relacionó al concejal del PP Nicolás Cano con dicho comentario.

Las Cuatro Esquinas ha entrevistado a Nicolás Cano.

PREGUNTA: ¿Ha sido usted el autor de dicho comentario?

RESPUESTA: No, taxativamente no. Yo no he publicado el comentario que me atribuye la alcaldesa.

P.: ¿Qué opinión le merecen estas palabras hacia la alcaldesa?

R.: Es un comentario muy duro y mordaz pero, a mi manera de ver, que puede no coincidir con la de muchos, nada injuriante. 

Cuando alguien usa un cargo público como plataforma para ajustar cuentas personales, debe esperar que algún ofendido personalmente también responda con ataques dialécticos personales. Y la alcaldesa ya tiene una buena retahíla de ofendidos en su debe.

P.: ¿Cómo valora que Azucena Redruello le haya adjudicado a usted directamente la autoría del comentario?

R.: La valoración es la misma que si se lo hubiese adjudicado a cualquier otra persona. No se puede acusar a nadie de un acto sin saber si lo ha cometido, sin tener pruebas que avalen la acusación. Un pantallazo en una cuenta de facebook no se sostiene como prueba. Cualquiera podría hacer comentarios delictivos en la red con su nombre o con el tuyo y ni tú ni ella tendríais nada que ver. Es una suposición carente de sentido, que se convierte en difamación pura y dura.

P.: ¿Por qué cree que ha sido así?

R.: Como ya he hecho público, la alcaldesa convierte en cuestiones personales todo lo que sea ir en contra de sus caprichos. Ella quería que yo dimitiese de mi cargo de concejal electo antes de la constitución de la Corporación el 13 de junio, para que su marido Alfonso Biurrun, que iba como sexto en la candidatura, fuese nombrado concejal. Los motivos ocultos que tuviesen, me los imagino. Mi negativa fue tajante y a partir de ahí yo soy enemigo a batir, como lo ha sido Arturo (el exmonitor deportivo), la Asociación de mujeres, Manolo (el secretario del Ayuntamiento), y un largo etcétera. Su problema es que yo soy un hueso bastante duro de roer. Y que tengo una página web, convertida en un periódico con más de 400 lectores únicos, a mi entera disposición, donde informaré, a todos los ciudadanos que lo deseen, de lo que ocurra en el ayuntamiento.

P.: ¿Se ha planteado algún tipo de respuesta legal?

R.: Aquí hay dos cuestiones muy diferenciadas. Una es la difamación. Al haber una denuncia por medio, esperaré a la resolución del juez, bien no admitiendo a trámite la denuncia, bien declarándome inocente o bien declarándome culpable de la denuncia por injurias que ha efectuado Azucena Redruello, para realizar o no una contradenuncia por difamación, o para envainármela. La denuncia por injurias no es solo por el comentario que me endosa en 4esquinas, sino porque dice que la insulté en la puerta del ayuntamiento el día de la suspensión del pleno. Tú estabas allí, así como los concejales del PSOE y creo que nadie insultó a la alcaldesa, aunque había motivos suficientes para haberlo hecho. 

Otra es la prevaricación. La alcaldesa ha realizado en un órgano oficial del Ayuntamiento, un bando de la Alcaldía, hacíéndolo publico y notorio en los establecimientos públicos de Priego, una acusación que no podía hacer. He consultado con un abogado y me ha comentado que podría ser un caso claro de prevaricación. Propondré al Pleno que el Ayuntamiento de Priego, si es competente, denuncie a la alcaldesa ante el órgano político o judicial que corresponda. Desde luego, esto no va a quedar como una pataleta de niña mimada, no.

Criticón Digital