republicas ibericas

También en Comú Podem creen que acabarán convenciendo al PSOE para la realización del referéndum catalán. Nadie lo duda. El Frente Popular de la guerra Civil redivivo. La España cainita de siempre.

La transferencia al Gobierno vasco de las competencias en materia penitenciaria. Es una de las condiciones que el PNV ha planteado al PSOE (y al parecer, ha obtenido garantías de que se le va a conceder) para apoyar la investidura de Pedro Sánchez.

El PNV también hace una férrea defensa del Concierto Económico Vasco «como instrumento de autogobierno y de desarrollo económico y social».

 Asimismo, exigen la aceptación de una realidad plurinacional, que suponga por tanto el reconomiento político y jurídico de la «Nación vasca» en un Estado de estructura plurinacional afirmando el derecho y la capacidadad del pueblo vasco a decidir libre y democráticamente su propio futuro, con una presencia clara en Europa y el mundo. Un argumentario idéntico al desafío de Cataluña.

En los documentos manejados por el PNV durante la pasada campaña electoral, se planteaba, además de la citada transferencia, que cobraría una tremenda importancia una vez concentrados los presos etarras en la cárcel alavesa de Zaballa, el control absoluto de la Administración de Justicia, con el Tribunal Superior como última instancia. De esta manera, se cerraría el círculo en un asunto en el que los nacionalistas quieren suprimir cualquier interferencia de Madrid.

Asimismo, se pronunciaban en contra de lo que denominan «cadena perpetua» y que, en la práctica, se refiere al cumplimiento íntegro de las penas para los presos terroristas.

La petición de la transferencia al Gobierno vasco de las competencias en materia penitenciaria es una reivindicación que los nacionalistas trataron de introducir en el texto del estatuto de Guernica (y que no se les concedió por razones obvias, en plena ofensiva criminal de ETA) y que, desde su promulgación, han pedido de forma reiterada.

Los nacionalistas vascos siempre han defendido compartir el principio democrático más básico que pasa por dotar a la voluntad mayoritaria de la ciudadanía de un valor normativo relevante, lo que conlleva que los actores políticos e institucionales concernidos deban negociar los ajustes necesarios que den respuesta a esa voluntad. Así también lo explican en el programa electoral en el que indican que en el «nuevo tiempo tan imprevisible» cabía la posibilidad de «vientos de cambio hacia la construcción de nuestras estructuras y acuerdos institucionales en base al diálogo». Fijan así como objetivo de la presente legislatura el «reconocimiento nacional de Euskadi y la bilateralidad en relación con el Estado». Además, matizan: «No hay que descartar cualquier mecanismo o procedimiento que pueda coadyuvar a este fin». Es decir; que no descartan la posibilidad de lleva a cabo incluso un referéndum. Advierten incluso en dicho texto que si por la confluencia de fuerzas políticas se produjera un proceso de reforma constitucional, el Partido Nacionalista Vasco «participará en ella, pero siempre bajo las dos premisas de nación y bilateralidad».

Los nacionalistas destacan que la sociedad vasca está conformada por identidades plurales que deben convivir desde el respeto mutuo en un escenario democrático, que el método de resolución de conflictos se asienta en el diálogo, la negociación, en los más amplios acuerdos entre las fuerzas políticas o, en su defecto en el posicionamiento mayoritario de la sociedad. Asimismo, exigen la aceptación de una realidad plurinacional, que suponga por tanto el reconomiento político y jurídico de la «Nación vasca» en un Estado de estructura plurinacional afirmando el derecho y la capacidadad del pueblo vasco a decidir libre y democráticamente su propio futuro, con una presencia clara en Europa y el mundo. Un argumentario que en la letra e incluso en la música recuerda al desafío de Cataluña.

El PNV también hace una férrea defensa del Concierto Económico Vasco «como instrumento de autogobierno y de desarrollo económico y social». De la misma manera, destaca, que lo hará del Estatuto de Autonomía «ante cualquier intento de disminuir el contenido de las competencias» pactadas y ratificadas por la ciudadanía. El cupo vasco, contenido en la Constitución cuenta con varios detractores en el PSOE y también lo cuestiona Ciudadanos.

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