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El PSOE elegirá a su secretario general en primarias el 8 de mayo. Los barones del PSOE le prorrogan 99 días la vida a Pedro Sánchez. El ambicioso líder socialista que da literalmente en manos de Albert Rivera y de un pacto con Ciudadanos ya que tiene vetado ser presidente con el apoyo o la abstención de los separatistas, y con Podemos no suma suficientes apoyos.

Pedro Sánchez desafía a los barones y anuncia que someterá a la militancia los pactos con Podemos. Asegura ante el Comité Federal que buscará un pacto "a izquierda y derecha" y que no hablará de sillones, sino de "programa, programa y programa". La chulería le va a salir muy cara.

Adorado hoy como un Dios, mañana puedes ser tratado como un criminal.

Todos emergen sonrientes, como es preceptivo en política y aconsejan con denuedo los asesores de imagen, pero la procesión va por dentro y en el caso de Pedro Sánchez debe ser a estas horas casi funeraria.

Este sábado 30 de enero, en la sede que tienen en  la madrileña calle Ferraz, Susana Díaz, García Page, Fernández Vara y algún otro dirigente regional socialista han vuelto a la carga y tras un tira y afloja con Sánchez, Luena, Hernando, Oscar López y los que esperan ansiosos un pacto a múltiples bandas que les meta en La Moncloa, se ha  acordado un calendario sensiblemente más perjudicial para las aspiraciones de los del "aparato pesoista".

El PSOE celebrará su Congreso, ese en el que los disidentes, discrepantes y agraviados esperan ajustar cuentas con la actual dirección, el 22 de mayo de 2016. Y dos semanas antes, exactamente el dia 8 de ese mes, habrá primarias para elegir secretario general.

No son fechas inocuas porque, de no saltar una sorpresa y mayúscula, ambos eventos se concretarán antes de que se puedan repetir en España las elecciones generales, si nadie logra la investidura en los tres meses largos que restan.

Con este apaño del calendario, los dirigentes socialistas han evitado una votación que hubiera puesto de manifiesto la fractura interna del PSOE.

La fecha acordada finalmente fue la que proponían federaciones como Andalucía, Asturias, Castilla La-Mancha, Extremadura y Aragón.

Letal para Sánchez porque, en el supuesto de que haya que repetir elecciones generales, la votación para renovar o confirmar al secretario general será antes de la nueva cita con las urnas, que previsible antes de junio.

Un sector relevante del PSOE da por seguro que en unas nuevas primarias, la elegida por las bases será Susana Díaz y que Pedro Sánchez será 'liquidado'.

Puede ocurrir un milagro, pero todo indica que al ambicioso y tenaz Sánchez le quedan  99 días de vida política.

Si no logra urdir un apaño que le convierta en presidente del Gobierno, el ambicioso secretario general será muy pronto un 'cadáver' y con él se irán por el sumidero Luena, López, Hernando y los demás, incluidos los socialistas que ahora mandan en la Federación de Madrid.

Lo único que podría salvarlo y dar un vuelco completo a la situación, es que Albert Rivera abandonara sus atalaya y aceptara que Ciudadanos respaldase las aspiraciones presidenciales del actual secretario general socialista. Con Pablo Iglesias y Podemos por el medio, además de las 'mareas', Compromis, los catalanes de Ahora en Comú y otros,  el giro de Rivera parece inimaginable.

Este sábado, en la reunión del Comité Federal del PSOE, Pedro Sánchez comenzó reiterando ante los presidentes autonómicos y secretarios regionales que él en caso alguno pedirá el voto a partidos independentistas para ser investido presidente del Gobierno.

Es lo mismo que les había dicho, uno a uno la víspera y como el viernes, en bloque, los actuales presidentes de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias exigieron mayores precisiones.

Ante la posibilidad de que organizaciones que quieren romper España como ERC o JxS opten llegado el momento por abstenerse o no participar en la votación, y que por esa vía llegue el Sánchez con el respaldo del podemita Pablo Iglesias accediera aritméticamente a la presidencia del Gobierno, introdujeron una palabra clave: "Complicidad".

El Comité Federal, además de reafirmara este sábado los límites para negociar que tiene Sánchez y su equipo, han exigido que quede por escrito que el actual candidato socialista no ascenderá a la presidencia y será investido con la connivencia por abstención o ausencia de los independentistas y sus grupos afines.

Consciente de lo que se le viene encima y tratando de salvarse como sea, el ambicioso secretario general se ha sacado a ultima hora un conejo de la chistera.

Pedro Sánchez ha sorprendido este sábado anunciando que consultará a los 198.000 militantes del PSOE sus posibles pactos de investidura con Podemos, Ciudadanos, IU o el PNV. 

No solo lo hará ante el Comité Federal, donde Susana Díaz y los críticos  podrían tumbárselos; directamente decidirán los afiliados, mucho más a la izquierda ideológicamente y entre los cuales tiene garantizado el «sí». 

Golpe de efecto del secretario general socialista, que se encuentra en pleno pulso con unos barones que le han obligado esta misma mañana a adelantar el 39 Congreso intentar que no sea candidato si hay repetición de elecciones.

Criticón Digital