pablo iglesias

No hace ni un mes del resultado sorpresa en las elecciones, y los tics totalitarios bolivarianos y fundamentalistas iraníes afloran en Podemos, el partido de Pablo Iglesias.

 Según informa El Pais, los promotores de la organización están duramente enfrentados a los "círculos", las asambleas de ciudades y barrios que reúnen a sus bases y ayudaron a estructurar el partido desde su nacimiento hace unos meses. Anoche, el choque se escenificó en una durísima asamblea en Madrid de cuatro horas y media en un semisótano del barrio de Legazpi vinculado desde siempre a los movimientos sociales. En ese bajo que apilaba a la entrada 14.000 carteles para dar las gracias a sus votantes, el llamado Círculo de Organización citó a estrechos colaboradores de Pablo Iglesias (ausente este fin de semana por un viaje personal fuera de Madrid, según explicó su equipo) y representantes (dos por cada una) de todas las asambleas de Madrid.

Durante la larguísima reunión, el politico Juan Carlos Monedero, hombre de confianza de Pablo Iglesias, profesor cómo él y miembro de su comité de campaña, alertó del peligro de un “golpe de Estado” dentro de Podemos y acusó a algunos simpatizantes de pretender que el movimiento se convierta en la “izquierda de Izquierda Unida” hasta hacerlo irrelevante. Ha habido otras decisiones conflictivas –como colocar la cara del profesor universitario omnipresente en las tertulias televisivas como logo del partido contra el criterio de algunos militantes de a pie- pero la mecha que ha prendido el enfrentamiento entre los creadores de Podemos y sus asambleas ciudadanas ha sido la decisión del comité de campaña (Iglesias y su núcleo de colaboradores) de anunciar por carta y en rueda de prensa la pasada semana unas elecciones internas para este jueves y viernes a través de Internet en las que elegir a un equipo de 25 personas para diseñar la asamblea fundacional donde se decidirán las estructuras (y todo lo demás) de Podemos a finales de otoño.

Pablo Iglesias había explicado el pasado jueves en el Círculo de Bellas Artes a los medios de comunicación su idea de componer un grupo de técnicos que recogerían las propuestas de las bases para estructurar el cónclave fundacional de Podemos. Y, qué el mismo presentaría una lista con dirigentes de su confianza (entre las que citó a uno de sus más estrechos colaboradores, Luis Alegre). El anuncio causó perplejidad en la mayoría de Círculos de Madrid, la ciudad donde nació Podemos, puesto que se trataba de una elección de 25 personas a través de una votación por Internet y cerrada, de forma que la candidatura con más apoyos obtendría todos los puestos en el citado comité. Sin listas abiertas ni posibilidad de integración. 

Monedero dice que hay un golpe de Estado para controlar la organización desde fuera.

El malestar entre las asambleas de Madrid se fue fraguando a lo largo del fin de semana por varias razones: la fundamental, que la práctica interna contradice el discurso hacia fuera del partido. Pero también porque cualquier aspirante a presentar candidatura disponía solo de seis días para diseñar un equipo. Y sobre todo porque la decisión no venía respaldada por ninguna votación: lo que estaba previsto desde abril es un acto el próximo sábado para que portavoces de los círculos de toda España debatan abiertamente sobre el futuro de la organización. La convocatoria sigue abierta a la espera de que se fije el lugar (se ha reservado el Lope de Vega a la espera de ver si se puede reprogramar en algún espacio de la Universidad Complutense.

Anoche todo ese malestar se desbordó en el quinto punto del orden del día de ese semisótano del centro de Madrid, donde se congregó un centenar de personas. Uno tras otro, los círculos de la capital fueron atacando la última propuesta de quienes gestaron el movimiento. Representantes de Podemos en distritos como los de Vallecas, Rivas, Moncloa, Arganzuela, Hortaleza, Usera, Chamartín o Fuencarral donde ha ido creciendo durante los últimos meses la organización compitieron en descalificativos contra el anuncio de Pablo Iglesias. Incluso los portavoces de los territorios partidarios de dar un voto de confianza a los creadores de Podemos, un éxito electoral con pocos precedentes en la historia reciente de España, admitieron que fallaron las formas y que Podemos debe mejorar en transparencia. Defendieron estas posiciones los círculos de La Latina, Moratalaz, Móstoles y, con más vehemencia, San Blas, todos en la capital madrileña, cuna del movimiento.

A medida que se sucedían las intervenciones, el debate se fue enconando. Hubo incluso algún grito protestando por “la falta de democracia”. La discusión fue a más y Monedero llegó a enseñar la puerta de la organización a los más críticos que acusaban a Iglesias de tener un discurso puertas afuera que no se compadece con algunas prácticas internas. “A lo mejor esto tiene que romper, a lo mejor hay dos modelos incompatibles dentro de Podemos, algunos quieren convertirlo en un partido de delegados [por los representantes de los Círculos] y en un partido viejo[…] Si seguimos con estos discursos puede suceder que ocurra como con el 15-M, éramos radicalmente democráticos, pero radicalmente inoperativos”, aseguró la mano derecha de Pablo Iglesias.

En su último turno, Monedero fue todavía más lejos: confesó que la votación para el grupo de notables llamados a preparar la asamblea fundacional de Podemos ni siquiera entusiasma a quienes la han propuesto. Y soltó la bomba: la decisión trata de frenar una supuesta conspiración para intentar hacerse con su organización desde otro partido. La mayoría de presentes dieron por hecho que acusaba a Izquierda Anticapitalista. “La idea de las listas no nos parece muy sensata pero hay gente conspirando para quedarse con Podemos y no nos da la gana. Gente con responsabilidades en otros partidos ha mandado correos a los simpatizantes dando instrucciones de qué hacer el día 14 [en la asamblea que pretende acoger a simpatizantes llegados de toda España]”. La explicación causó estupor en la mayoría de los presentes –muchos pidieron la palabra- pero la asamblea terminó ahí. Antes, Monedero explicó que trasladaría a Iglesias y la comisión de campaña la petición defendida por una abrumadora mayoría de los presentes de aplazar la elección del equipo de trabajo para la asamblea que definirá el futuro de la organización en octubre. La votación prevista en principio para este jueves y viernes está en el aire.

Lo dicho, un partido basado en un Mesías se convierte en una partido dictatorial.

Criticón Digital