Nos hemos permitido la licencia de transcribir un árticulo de Salvador Sostres de la página web www.elmundo.es, por la especial relevancia que en estos momentos tiene en la política española.

Salvador Sostres es un articulista excepcional, que con su afilada pluma y su lengua sin pelos disecciona la realidad española día tras día con sus certeros artículos. Gracias, maestro.

 Oriol y Paco. Por Salvador Sostres.

Es demencial que Oriol Pujol deje la política por el caso de corrupción de las ITV. Es terrible que concluya así su servicio público. Hay noticias que por mucha distancia profesional que quieras mantener te dejan tocado cuando las lees. Tengo que confesar que ésta ha sido una de ellas.

Que Oriol Pujol haya dejado la política por un caso de corrupción es un escarnio, porque nunca tendría que haber accedido a ella, por ignorante y por zafio, y si por accidente o por nepotismo hubiera llegado a algo, cualquier persona decente que administrara ya no digo con acierto sino simplemente con respeto el dinero de los ciudadanos, tendría que haber procedido sin la menor contemplación a cortarle la cabeza por mediocre y por incompetente.

 Pero esta Cataluña que a todo el mundo quiere dar lecciones fracasa en sus demostraciones más inminentes. Que a convergentes de buena voluntad, deseosos de la independencia, se les hubiera pasado en su día por la cabeza que Oriol Pujol podía ser un líder indica hasta qué punto te olvidas de la calidad cuando la pasión te ciega. Y es verdad que tenemos que amar apasionadamente, pero hay otra verdad superior y es que sin calidad no somos nada.

Que su padre, Jordi Pujol, expresidente de la Generalitat, que presume de lecturas, de prudencia, de idiomas, de intelectualidad y de tener Cataluña en la cabeza, le postulara como líder del partido durante los años difíciles de Mas -tripartitos, etcétera- no sólo es una muestra más de su profunda deslealtad sino de su sectarismo y de su ceguera, de esta locura tan Ubú que le diagnosticó Boadella y que le llevó a creer que el zoquete incapaz de su hijo Oriol estaba preparado para llevar las riendas de una nación.

Que Oriol se haya ido por corrupción es como que Franco muriera en la cama. ¿Dónde estaban los que dicen vivir para devolver la dignidad política a Cataluña? ¿Dónde estaban los de la excelencia, los de la Cataluña de los mejores? En ninguna parte. Simplemente no estaban, y por eso Franco murió en la cama. 

El problema de Cataluña no es España. El problema de Cataluña es que a condición de que fuera "nuestra" hemos tolerado la ignominia y hemos incluso empatizado con ella. El problema de Cataluña no es tanto Oriol Pujol como que la sociedad le ha visto como un posible líder y su partido le ha encumbrado en lugar de ofrecer a la sociedad personas e ideas más nobles y dignas.

Se va Oriol Pujol del modo más vergonzoso. No para él, sino para los que se autoproclaman nación danzando como una tribu alrededor de un hechicero loco.

Criticón Digital