javier limon

Estimado Señor Limón:

En primer lugar, expresarte mis más sinceros parabienes por la mejoría de tu mujer. Toda mi familia y yo hemos rezado , los creyentes, para que Teresa se salvase y no le quedase ni una sola secuela de la enfermedad.

Dicho esto, quiero expresarte mi más enérgicas repulsas a las declaraciones extemporáneas que has realizado a los medios de comunicación radio, prensa y televisión.

Arremetes contra el protocolo de actuación en casos de enfermos de ébola. Vamos a ver, si había fallos en el protocolo, ¿por qué solamente se contagió tu mujer y nadie más? ¿no será que la única que no cumplió el protocolo fue tu mujer? Es una reflexión que me gustaría que hicieses.

Dices que las actuaciones protocolarias en este caso han sido una chapuza digna de "Pepe Gotera y Otilio". Quizás lleves razón, pero los los ejecutores de esa chapuza han sido los profesionales del hospital, tu mujer entre ellos, ¿o no? Aclárate.

Atacas a los responsables del hospital Carlos II por no indicar a tu mujer, Teresa, los pasos a seguir una vez que ella notificó el posible contagio. Tu mujer dice que cuando comenzó a sentirse mal llamó al Carlos III solicitando instrucciones e informando de la fiuebre que tenía. Lo malo es que nadie del Carlos III tiene constancia de haber recibido esas llamadas.

Tu mujer, sintiéndose enferma, y sabiendo que podría ser debidlo a un contagio, salió a la calle, fue a la peluquería, tuvo contacto con otras personas. Parece ser que al único que evitó fue a ti, porque eras el único al que no quería contagiar.

Tu mujer, cuando fue al hospital de Alcorcón, nunca informó que había estado en contacto con un enfermo de ébola, poniendo en peligro de contagio a cientos de personas.

Acusas a a los responsabñes políticos de la CAM de haber ejecutado a tu perro. Pues bien, tu perro no fue ejecutado, fue sacrificado, por la irresponsabilidad de tu mujer, que nunca dijo la verdad.

 Dices "No acepto el perdón de Javier Rodríguez porque han matado a mi perro y casi matan a mi mujer". A tu perro lo sacrificaron siguiendo indicaciones médicas, para evitarle riesgos a la población, no hay en España un lugar preparado para perros probablemente contagiados de Ebola. A tu mujer, señor mío, LA HAN SALVADO, curándole una enfermedad altamente letal, quizás contraída por un error humano suyo. Esa acusación de que casi matan a tu mujer es una abyección. Aparte, hubieras debido decir que no aceptas las disculpas de Javier Rodríguez, o ¿es que tu subconsciente te ha jugado una mala pasada y solicitas su perdón?

No, machote, no. No busques tres pies al gato. Puedes intentar vivir a partir de ahora de la desgracia que os ha acaecido, estás en tu derecho de patear todos los programas de reality show de España y parte del extranjero, pero no nos vendas la moto de vuestra dignidad herida. Todo ha sido una sarta de despropósitos de la administración, de algunos políticos y de algunos trabajadores de esa administración, entre los que incluyo a tu mujer.

Estimado Sr. Limón, me alegro sobremanera por tu reciente alta hospitalaria, pero te rogaría que intentases curarte esa incontinencia verbal de la que adoleces, porque te puede acarrear muchos sinsabores.

Tuyo afectuosamente.

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