lopez aguilar

La candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha afirmado que echa de menos la opinión de "las feministas socialistas" en relación con la acusación de malos tratos presentada contra el eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar. En declaraciones a esRadio, Cifuentes ha resaltado el lío que se montaría "si este presunto maltrato lo hubiera realizado una persona del PP".

El PSOE anunció la semana pasada su decisión de apartar del partido de forma temporal a López Aguilar, algo que él mismo había solicitado, después de que el Juzgado de Violencia contra la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria haya trasladado su caso al Tribunal Supremo al estimar que hay indicios de malos tratos.

Asimismo, la candidata del PP a la Comunidad ha considerado que el socialista debería haber renunciado a su escaño y aforamiento tras la acusación de maltrato porque el delito del que se le acusa es de "especial gravedad social".

"Creo que debería haber renunciado a su escaño", ha insistido para añadir que echa "mucho de menos a las feministas socialistas que normalmente salen".

Por otra parte, la socialista Beatriz Talegón derrapa en la defensa de López Aguilar.

Las cosas se ven distintas cuando es un amiguete el que se ve afectado. La joven socialista se erigió en portavoz y encaladora del exministro pero le pusieron bien claras sus contradicciones.

Un debate en el que la socialista Beatriz Talegón ejerció como portavoz de López Aguilar que, como buena discípula del exministro, demostró su habilidad para los golpes bajos: "Lo único que hay probado es el incendio y que esta persona demostró estar bajo los efectos del alcohol". 

Mientras Talegón, amiga de López Aguilar (¿recuerdan que ambos estaban en aquella manifestación en que los de la PAH les pusieron la cara como un tomate?), intentaba presentar al exministro como una víctima (¿de su propia ley?) y solicitaba un principio de inocencia, olvidaba explicar porqué -como resaltaba Antonio Martín Beaumont en La Sexta horas después- un eurodiputado, sin vinculación orgánica con el Congreso, daba una rueda de prensa sobre un tema tan sensible en el hemiciclo de la carrera de San Jerónimo. La explicación de Jesús Posada, entre puro y puro, está tardando. 

Lo cierto es que, de ser otra persona, y no un exministro aforado, López Aguilar estaría poco menos que en un calabozo. Como le espetaron a Talegón en el debate de UTN, el propio exministro ha sido el primero en contribuir a echar más leña al fuego con sus declaraciones. Sin olvidar que es, como poco, raro que seis vecinos se pongan de acuerdo en sus declaraciones a la Policía. Pero las cosas son distintas cuando le tocan a un amiguete, ¿verdad?

 

 

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