rayo verde

Un rayo verde sale de la luna de sangre, en esta espectacular imagen difundida por la NASA.

No es una imagen de ciencia ficción, es real y ha sido publicada por la NASA.

Puede parecer parte de una escena de una película de ciencia ficción o de superhéroes, pero la fotografía que observan sobre estas líneas no ha sido recreada con efectos especiales. Es real, y la NASA la dio a conocer hace un tiempo. No hay trampa ni cartón, y tiene una explicación. Tanto el haz de luz verde como el disco lunar de color rojo son auténticos, y fueron capturados durante un eclipse de sol.

La luna roja es fácil de explicar, ya que la imagen fue tomada durante el eclipse total de luna que tanto llamó la atención la pasada semana. Inmersa en la sombra, la Luna eclipsada refleja la luz enrojecida atenuada por todos los atardeceres y amaneceres de la Tierra. Y el haz de luz verde es... un láser. Disparado desde el telescopio de 3,5 metros del Observatorio Apache Point en el sur de Nuevo México (EE.UU.), se utiliza para medir la distancia de la Tierra a la Luna con una precisión milimétrica. El objetivo es el retroreflector instalado en nuestro satélite natural por los astronautas durante la misión del Apolo 15 en 1971 y que todavía es útil. Conociendo lo que tarda el pulso láser en regresar, un equipo experimental de la Universidad de California San Diego es capaz de medir la distancia y proporcionar una prueba de la relatividad general, la teoría de la gravedad de Einstein. El rayo verde aparece cuando la atmósfera de nuestro planeta dispersa parte de la intensa luz del láser.

Este experimento con láser durante un eclipse total utiliza la Tierra como un interruptor de la luz cósmica. El rendimiento del reflector lunar es mejor cuando la luz solar natural está bloqueada que cuando el astro está iluminado por la luz del Sol durante una luna llena normal, un efecto conocido como un efecto conocido con el sugerente nombre de la maldición de la Luna llena.

Imagen

Toma nocturna del instrumento de óptica adaptativa CANARY del Telescopio William Herschel en el Observatorio Roque de los Muchachos. Se trata de dos láser de 18W cuyos haces combinados son proyectados al cielo a través de un diodo ubicado detrás del espejo secundario del telescopio. Las modernas técnicas de óptica adaptativa tienen como fin contrarrestar los efectos de la turbulencia atmosférica y las aberraciones de la óptica del telescopio en la obtención de imágenes astronómicas empleando un haz láser que produce una estrella artificial. Mediante el análisis de las perturbaciones a las que está sometida la imagen generada por el láser, se envían señales en tiempo real a los actuadores del espejo, que ajustan milimétricamente su curvatura y mejoran así su nitidez con lo que se puede aumentar en varias veces la resolución del telescopio. Si bien la óptica adaptativa tiene su campo de aplicación natural en la astronomía, actualmente se investiga también su aplicación médica en el campo de la visión humana empleando técnicas similares a la hora de estudiar la formación de las imágenes en la retina, como si nuestro ojo fuera un pequeño telescopio en miniatura.

Criticón Digital